Sebastián
Artola
Precandidato
a Concejal
Rosario para la Victoria - FPV
Rosario para la Victoria - FPV
La
política de seguridad provincial y municipal sigue haciendo agua por todos
lados, y a esta altura no hay dudas de la falta de decisión política del actual
gobierno para corregir el rumbo.
Las idas
y vueltas con el jefe de la Unidad Regional I y el asesinato de Jonathan Herrera
en barrio Tablada, en un nuevo caso de gatillo fácil, se suman a una lista - demasiado
larga - de violencia, corrupción e impunidad.
Rosario
finalizó el 2014 con 248 homicidios, cuando en el 2013 fueron 264. Es decir, 16
muertes menos. Nada para celebrar en una ciudad que multiplica por 4 la media
nacional, con más de 20 asesinatos cada 100 mil personas.
Ni que hablar
de la ciudad de Santa Fe que alcanzó la tasa de homicidios más alta de su
historia, con 28 homicidios cada 100 mil habitantes.
Desde el
debut de la Policía de Proximidad, a principios de este año, en Las Flores, hasta
la reciente Policía de Acción Táctica (PAT), quedó demostrado que la “nueva”
policía del socialismo es puro chamuyo.
Ahora
bien, si una profunda reforma de las fuerzas de seguridad es imprescindible
para avanzar hacia una solución de fondo al problema de la seguridad pública,
estamos convencidos que el problema no se termina ahí, sino que va mucho más
allá.
La
impunidad que garantiza el Poder Judicial de Santa Fe, con una tasa de
esclarecimiento de los homicidios que ronda el 40%, como sostuvo el Defensor
General de la provincia Gabriel Ganón, promueve y da vía libre al delito bajo
la convicción que si se comete, poco o nada va a pasar.
Y, por
supuesto, la responsabilidad primaria del gobierno provincial y municipal. No
compartimos los diagnósticos que sólo reparan en las fuerzas de seguridad o en
el Poder Judicial, exculpando al actual gobierno o poniéndolo como víctima de
poderes a los que no controla.
No
conducir la policía, no impulsar reformas que terminen con la impunidad, no
promover políticas públicas que achiquen las enormes desigualdades sociales, hablan
más de connivencia y complicidad, que de una supuesta voluntad de transformación.
Por eso,
hay que decirlo con todas las letras: el socialismo es responsable de la violencia
y el narcotráfico en nuestra ciudad y en la provincia.
Por
acción u omisión, es irreal pensar semejante expansión de la tasa de homicidios
o la penetración del narcotráfico en el territorio y en los negocios de la
ciudad, al margen del poder político provincial y local.
Un nuevo
Estado y un nuevo proyecto político son los desafíos del presente en Rosario y
Santa Fe, con una mirada integral sobre la seguridad pública, fundada en la
prevención, en la creación de políticas públicas que igualen oportunidades y en el
derecho de nuestros vecinos y vecinas a una vida digna.
Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/22-47487-2015-01-11.html
Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/22-47487-2015-01-11.html