Por Sebastián Artola (*)
El asesinato de Franco Casco no puede sernos indiferente. Si su muerte no se esclarece y queda impune, pocas chances habrá para hacer frente a la violencia que sacude nuestra ciudad y construir un marco de convivencia en paz.
El asesinato de Franco Casco no puede sernos indiferente. Si su muerte no se esclarece y queda impune, pocas chances habrá para hacer frente a la violencia que sacude nuestra ciudad y construir un marco de convivencia en paz.
El accionar de la
policía de Santa Fe, la irregularidades en el Poder Judicial y el silencio
cómplice del gobierno provincial y municipal, que al día de hoy no
dijeron más palabras que las barbaridades planteadas por el
Secretario de Control de las Fuerzas de Seguridad, Ignacio Del Vecchio, son la
crónica repetida de una nueva vida que se pierde en Rosario.
La lucha por Verdad y
Justicia para Franco Casco tiene que ser una bandera de
todos.
De cada uno depende
la construcción de un gran compromiso colectivo, con conciencia pública,
sensible y solidaria, que exija a las autoridades políticas de la provincia una
reforma profunda y verdadera de las fuerzas de seguridad, la democratización
del poder judicial provincial y una política de seguridad que vaya - de una vez
por todas - al fondo de las causas que explican el delito y la violencia en
nuestra provincia.
Sólo así será
posible hacer realidad la consigna “Ni un pibe menos”.
Justicia para Franco
Casco. Por él y por todos.
(*) Foro Rosario para Todos.