Por
Sebastián Artola (*).
En estos
días nos enteramos que fue procesado el ex responsable de Inspección Municipal
Gregorio Ramírez por "incumplimiento y omisión en los deberes de
funcionario" en la tragedia del Parque Independencia.
Sería
interesante escuchar que tienen para decir ahora la intendenta Mónica Fein o el
secretario de gobierno Fernando Asegurado.
Vale
recordar que cuando sucedió la tragedia el pasado 10 de agosto, que se llevó la
vida dos hermanas de 10 y 14 años, Asegurado había declarado que no era
competencia del Estado municipal el control de los juegos mecánicos.
Peor aún
la intendenta de nuestra ciudad, que había salido a victimizarse hablando de una
“lluvia de denuncias” contra el municipio.
La manía
de sacarse la responsabilidad de encima y patear la pelota para otro lado no es
nueva. Ha sido el acto reflejo de esta gestión ante cada problema.
El
artículo nº 20 de la Carta Orgánica Municipal establece claramente que la
intendencia tiene el poder de fiscalización sobre todas las concesiones.
Es
inconcebible que el más importante parque de diversiones que tiene la ciudad,
por el que pasaban cientos de miles de niños y niñas día a día, no tuvo un sólo
control por parte del municipio desde que se otorgó la concesión en el 2003
durante la intendencia de Binner.
Lo
habíamos dicho, el municipio tiene responsabilidad política directa en la
tragedia del Parque Independencia. Ahora el poder judicial nos dio la razón.
Pero preguntamos: ¿la responsabilidad termina sólo en el área de Inspecciones
del municipio?
Queda
pendiente el desafío de poner en debate el rol del Estado, para terminar con
los negocios de unos pocos y la indiferencia ante las demandas de la mayoría de
los rosarinos.
Debemos
ser capaces de pensar un nuevo sentido del Estado para construir una ciudad
donde todos y todas tengamos garantizado el derecho a la seguridad y a la
protección de la vida.
(*) Foro
Rosario para Todos.